gas licuado petróleo

Presidente Abinader afirma que el país está preparado para enfrentar el impacto de la crisis internacional del petróleo y que el Gobierno se mantendrá vigilante ante el alza de precios para proteger a las familias dominicanas

"A esto se suman decisiones anticipadas que fortalecen nuestra capacidad de respuesta, así como ingresos adicionales derivados de la minería y de una mejor recaudación tributaria, fruto de nuestro crecimiento y nuestra eficacia impositiva".Sector energético y respuesta estratégicaExpuso que en el sector eléctrico, históricamente vulnerable a estos choques, hoy el país cuenta con mejores condiciones, señalando que la diversificación de la matriz energética, el mayor peso de las renovables y decisiones estratégicas como la fijación del precio del carbón en Punta Catalina y contratos de gas natural ya asegurados por un año permitirán amortiguar significativamente el impacto."Nuestro objetivo con todo esto es claro: que cualquier turbulencia internacional tenga el menor impacto posible en la vida cotidiana de los dominicanos", enfatizó.Asimismo, expresó que esta coyuntura deja una lección importante sobre la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles, acelerar la transición hacia energías renovables y construir una economía más resiliente y diversificada.Contexto internacional y efectos globalesEl gobernante expuso que la República Dominicana es una economía muy abierta e integrada al mundo y que, cuando ocurren conflictos internacionales de esta magnitud, se generan tensiones en los mercados globales que pueden traducirse en aumentos de costos en el transporte, la energía y las materias primas, al tiempo que agregó que esta es una realidad que ningún país, y especialmente como República Dominicana, puede ignorar.Indicó que uno de los puntos clave para entender la situación es el estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural que consume el mundo, flujo que se ha visto severamente afectado, provocando una de las mayores interrupciones de suministro en el mercado petrolero global en tiempos recientes.El presidente explicó que esta situación ha generado un mercado en tensión, con aumentos significativos en el precio del crudo y en productos de alto impacto en la vida cotidiana, como el diésel, el combustible de aviación y el gas licuado de petróleo utilizado en los hogares.Confianza, resiliencia y llamado a la unidadEn ese contexto, enfatizó que la República Dominicana importa la totalidad de los combustibles que consume, por lo que no fija esos precios, sino que los recibe del mercado internacional, trasladándose inevitablemente su impacto a la economía nacional."Pero quiero decirles también algo con seguridad y firmeza: nuestro país está preparado para enfrentar este tipo de situaciones.